ENFOQUE ORIENTADO HACIA LA RETIRADA DEL TABACO

El tratamiento de cesación basado en el control de los síntomas de abstinencia supone que las personas que intentan dejar el uso de la nicotina son dependientes de ella y que los síntomas de la abstinencia son un problema importante para alcanzar el abandono exitoso.

El enfoque orientado hacia la retirada del tabaco puede verse como un complemento de otros métodos para dejar de fumar, particularmente cuando surgen problemas en la autoeficacia y los que dejan de fumar se sienten tentados a reincidir.

Como ejemplo, una persona que se encuentra en la etapa de mantenimiento puede verse tentada a fumar debido a su situación social y al cese reciente. El enfoque orientado a la retirada utiliza el reemplazo de nicotina y la terapia conductual para controlar estos impulsos.

El uso de la terapia conductual en grupos en el abordaje orientado a la retirada es discutido por Hajek (1989), y se centra en lo siguiente:

Una estructura grupal

Se utiliza porque permite a personas en situaciones similares conocerse, interactuar y discutir sus experiencias personales en un foro. Esto también quita el foco del terapeuta de cesación a otros miembros del grupo, lo que elimina cualquier aspecto de autoridad de la intervención. Este cambio en el enfoque se ha demostrado que reduce el abandono de la terapia conductual en las personas que están intentando dejar de fumar (Hajek 1985).

Ejecución de la intervención durante 4 semanas

Significa que las personas reciben el tratamiento que requieren durante el período de abstinencia aguda (West 1987). Mientras que algunas personas apreciarían un curso más largo, esto no está asociado con ningún aumento en las tasas de abandono exitosas.

Educación de los síntomas de abstinencia

Esto garantiza que los individuos sepan qué esperar durante su intento de abandono, y que lo que están experimentando es normal (West 1986). Al normalizar y discutir estos síntomas, la intención es influir en aquellos con síntomas de abstinencia más severos (que a su vez tienen más probabilidades de reincidir) y que su abstinencia es, de hecho, manejable (West 1989).

 

Tamaño de grupo cuidadosamente seleccionado

Se ha demostrado que 12-15 miembros son el número óptimo (Hajek 1986). Con este tamaño de grupo, hay suficientes números para crear un efecto de arrastre e impulsar la moral, mientras que no se ve afectado por una pequeña cantidad de abandonos. En un grupo más pequeño, los abandonos son más notorios y un grupo más grande puede impedir la participación individual y la creación de lazos interpersonales dentro del grupo.

El material educativo diseminado es limitado

Se supone que las personas que han alcanzado esta etapa tienen cierta cantidad de conocimiento para dejar de fumar. Al enfocar la educación breve hacia el final de las cesiones de grupo, simplemente les da un impulso educativo a las personas, cuando la novedad y la tendencia a permanecer abstemios pueden comenzar a disminuir.

Disponibilidad limitada de reingreso

Se ha demostrado que, si a las personas se les dice que solo pueden inscribirse en un programa de este tipo una vez al año, es más probable que estén más decididas a aprovechar la oportunidad disponible y evitar que los grupos se llenen con personas que fracasan repetidamente, lo que puede provocar un desequilibrio de la dinámica de grupo.

Síntomas de abstinencia

Como profesionales de la salud, también es importante que entendamos y que identifiquemos los síntomas de abstinencia. Estos síntomas son más intensos en los primeros días y se disipan a lo largo de 4 semanas (Hughes 2007), lo que concuerda con el tiempo que se usa el abordaje orientado a la abstinencia.

Los síntomas de abstinencia más comunes son (Hughes 1991):

  • Inquietud
  • Ansiedad
  • Dificultad de concentración
  • Irritabilidad / rabia
  • Alteración del sueño
  • Hambre o aumento de peso.

 

La regla “ni una calada”

Cuando se asiste en un intento de abandono, es importante enfatizar las posibles dificultades, por ejemplo, tratar los síntomas de abstinencia. Sin embargo, una de los factores más importantes para hacer hincapié en las personas que han renunciado recientemente o que van a dejar de fumar es la regla “ni una calada”.

Si un individuo rompe una regla autoimpuesta, incluso una vez, hay una tendencia a abandonar el objetivo conductual. Una gran cantidad de personas que dejan de fumar fumarán en los primeros días del abandono tabáquico.

Aquellos que fallan una vez es muy poco probable que se recuperen y permanezcan abstinentes.

Existe un fuerte vínculo entre el consumo de alcohol y el abandono del intento de dejar de fumar, lo que significa que los consejos para dejar de fumar deben incluir consejos sobre cómo evitar el consumo de alcohol.

Bibliografía y lectura recomendable
Anderson CM, Zhu SH. Tobacco quitlines: looking back and looking ahead. Tobacco Control 2007;16 Suppl 1:i81–86.
Brandon TH, Collins BN, Juliano LM, Lazev AB. Preventing relapse among former smokers: A comparison of minimal interventions through telephone and mail. Journal of Consulting and Clinical Psychology 2000;68:103–13.
Brown RA, Lejuez CW, Kahler CW, Strong DR, Zvolensky MJ. Distress tolerance and early smoking lapse. Clinical psychology review. 2005 Sep 30;25(6):713-33.
Brunette MF, Ferron JC, Gottlieb J, Devitt T, Rotondi A. Development and usability testing of a web-based smoking cessation treatment for smokers with schizophrenia. Internet Interventions. 2016 May 31;4:113-9.
Chauhan P, Dev A, Desai S, Andhale V. Nicotine replacement therapy for smoking cessation. Pharmaceutical and Biological Evaluations. 2016 Jun 11;3(3):305-12.
Hajek P, Belcher M, Stapleton J. Enhancing the impact of groups: an evaluation of two group formats for smokers. British Journal of Clinical Psychology. 1985 Nov 1;24(4):289-94.
Hajek P. Nicotine chewing gum in the group treatment of smokers. InWorld Congress, Harvard University, Cambridge, Institute for the Study of Smoking Behaviour and Policy 1986.
Hajek P. Treatments for smokers. Addiction. 1994 Nov 1;89(11):1543-9.
Hajek P. Withdrawal‐oriented therapy for smokers. British journal of addiction. 1989 Jun 1;84(6):591-8.
Hall SM, Humfleet GL, Reus VI, Munoz RF, Cullen J. Extended nortipyline and psychological treatment for cigarette smoking. Am J Psychiatry. 2004;161(11):2100–2107.
Hughes JR, Gust SW, Skoog K, Keenan RM, Fenwick JW. Symptoms of tobacco withdrawal: a replication and extension. Archives of general psychiatry. 1991 Jan 1;48(1):52-9.
Hughes JR. Effects of abstinence from tobacco: etiology, animal models, epidemiology, and significance: a subjective review. Nicotine & Tobacco Research. 2007 Mar 1;9(3):329-39.
Lai DTC, Cahill K, Qin Y. Motivational interviewing for smoking cessation. Cochrane Database Syst Rev. 2010;1:CD006936.
Lancaster T, Stead LF. Individual behavioural counselling for smoking cessation. The Cochrane Library. 2005 Jan 1.
McKee SA, Krishnan-Sarin S, Shi J, Mase T, O’Malley SS. Modeling the effect of alcohol on smoking lapse behavior. Psychopharmacology. 2006 Dec 1;189(2):201-10.
Pommerenke FA, Dietrich A: Improving and maintaining preventive services, Part 2: Practical principles for primary care. J Fam Pract. 1992, 34: 92-97.
Rigotti NA, Rennard SI, Daughton DM. Benefits and risks of smoking cessation. UpToDate. Waltham (MA): UpToDate; Available at: http://www. uptodate. com/contents/benefits-and-risks-of-smoking-cessation. 2013:1-50.
Roberts NJ, Kerr SM, Smith SM. Behavioral interventions associated with smoking cessation in the treatment of tobacco use. Health Services Insights. 2013;6:79.
Russell MA, Jarvis MJ. Theoretical background and clinical use of nicotine chewing gum. NIDA research monograph. 1984 Dec;53:110-30.
Schwarzer R. Modeling health behavior change: How to predict and modify the adoption and maintenance of health behaviors. Applied Psychology. 2008 Jan 1;57(1):1-29.
Stead LF, Lancaster T. Group behaviour therapy programmes for smoking cessation. The Cochrane database of systematic reviews. 2001 Dec(3):CD001007-.
Stead LF, Lancaster T. Group behaviour therapy programmes for smoking cessation. Cochrane Database Syst Rev. 2005 Apr 18;2(2).
Stead LF, Perera R, Lancaster T. Telephone counselling for smoking cessation. The Cochrane Library. 2006 Jul.
Stead LF, Perera R, Lancaster T. Telephone counselling for smoking cessation. The Cochrane Library. 2006 Jul.
Vangeli E, Stapleton J, West R. Smoking intentions and mood preceding lapse after completion of treatment to aid smoking cessation. Patient education and counseling. 2010 Nov 30;81(2):267-71.
West RJ, Hajek P, Belcher M. Severity of withdrawal symptoms as a predictor of outcome of an attempt to quit smoking. Psychological medicine. 1989 Nov 1;19(04):981-5.
West RJ, Hajek P, Belcher M. Time course of cigarette withdrawal symptoms during four weeks of treatment with nicotine chewing gum. Addictive behaviors. 1987 Dec 31;12(2):199-203.
West RJ, Hajek P, Belcher M. Which smokers report most relief from craving when using nicotine chewing gum?. Psychopharmacology. 1986 Jun 1;89(2):189-91.
Wu L, He Y, Jiang B, Zuo F, Liu Q, Zhang L, Zhou C. Additional follow-up telephone counselling and initial smoking relapse: a longitudinal, controlled study. BMJ open. 2016 Apr 1;6(4):e010795.
Zhu S, Anderson CM, Tedeschi GJ, et al. Evidence of real-world effectiveness of a telephone quitline for smokers. N Engl J Med. 2002;347:1087–1093.
Photos
Nicotine by Pablo Andres. Available at https://www.flickr.com/photos/pabloeivissa/6184106249/in/photolist-aqtakx-pNPvU-4tEZC7-pNPp1-ex51wP-pjVe9a-pNPh9-r48jfp-eDbYd1-aGfaVe-6LynGd-nzPJGo-4FzAy1-73ftv3-cVWMH3-7x3LSy-4mqAj-4xs3eB-9nbQmm-7qKFNn-9abURx-3tTCR-7fF98H-outau-69mU6h-5ojLyi-9af5xE-GJsFs-2bZHo-3YBW2E-a3ZmAm-26qEHN-x1ohv-7Whpjr-7hbTfG-niAYu-AJtiMB-qWsaXB-59dyLh-3eHxN-4wp51L-9a3C5G-6iwBW-au1L5S-3caTjw-bqvuxr-p1n4NV-qfTv4X-qbLe2S-ijBdaF Licensed under CC BY-NC-ND 2.0
Group by Stephen Downes. Available at https://www.flickr.com/photos/stephen_downes/506074326/in/photolist-LHLgq-fTwoz-arcecj-bq2QLM-H1kyS-2meeyh-4A27Tz-G6FoD9-HnuxC-jtiii-fREeL-jthMt-FAwnTX-bq2MLk-jti2M-8PYJjH-FyUo-jtitX-zuEuPM-dbk7U-tdE1m-jNmaQ-9M6uNQ-dABGVR-wKPZuX-7tiRJL-dAHbq9-qf2eoe-27Svp-pZTtRL-h6m1Zn-RCE3kh-fMRhu6-4U9bph-2VDvaD-64ewNJ-fKgDtT-7frcdX-2t8c1-nNN4xY-bJnqoR-4R1ka1-cbpWRC-38uNrj-8EbnMj-m5rFgr-6VucP1-HPM6Gx-4PwbCE-fKgLsc Licensed under CC BY-NC 2.0
Therapy by RandomDrps. Available at https://www.flickr.com/photos/randomdrps/8616632634/in/photolist-e8quFC-KuE9AU-RQKRXq-9S8DBr-SNZPA2-PGWpn7-4V9vZN-5pbza9-9hEpMo-AnBXE-aUPSda-aUPPS2-5ZYrGa-byrWDy-692vWi-TiXckh-7QAWJj-696H6J-byrWr7-bMmDoT-og2pB9-7QAWnQ-bMmCX2-8frSZ3-7QAX95-bMmD8M-68GvJt-4gTnCb-qhzNc9-jCTJ-byrWbq-qhN6yD-5expZL-rp45vi-sadp2B-Sc26ta-4gPipx-byrVXs-7QxBwD-7QSEE1-7QAWC1-bMmDER-692vWV-7QxBgK-4GZnek-76sKd-dPtwFX-3T1D4F-qX1i5s-co2yP5 Licensed under CC BY-NC 2.0

¿SABÍAS QUE….?

Se estima que en España durante 2016 ‘vapearon’ al menos una vez a lo largo del año unas 350.000 personas, es decir, un 0,75 % del total de la población. Esta cifra está lejos de las que manejan los principales países europeos. En Italia, el número de usuarios del cigarrillo electrónico ascendió a un millón (el 1,6 % de su población); en Francia, fueron 1,6 millones (2,4 %), en Alemania se contabilizaron 2,5 millones (3 %) y en Reino Unido calcularon 2,8 millones de consumidores (4 %).